Poniéndome los lentes

Ouch ese dolor, esa torpeza.


Si no te picaste los ojos con los lentes no tuviste infancia.

La realidad es que aunque parece que fuera imposible, picarse los ojos con los lentes es de lo mas cotidiano.

No hablamos de que alguien falle todos los días, pero si de que le sucede a una u otra persona.

Los lentes pueden darnos personalidad, pero que incomodo es picarnos los ojos con ellos.


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