Ay no seas así!

Tu cuate, cuando le metes un susto


Pueden ser muy graciosos los sustos, es normal jugarle una pequeña broma a los familiares o amigos.

El o los únicos que se ríen es el observador del susto. Normalmente quien recibe el susto se molesta. Tal vez haya sonrisas pero vaya que llega a ser incómodo.

Hay quienes afirman que cuando tienes hipo debes recibir un susto para recuperarte. Pero lo real y triste es que los sustos pueden tener sus repercusiones. Hay emociones fuertes que algunos, por la edad o enfermedades no pueden soportar.

Por ejemplo, en el caso de quienes padecen diabetes, no es muy recomendable recibir sustos y por tanto, es bueno ser cuidadoso.


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